Un inusual fallo judicial emitido en Tabasco, México, ha generado un amplio debate en redes sociales y entre expertos en derecho, luego de que un juez ordenara a un hombre aportar una cuota mensual para el cuidado de Lucas, un perro de raza husky que fue adoptado durante su matrimonio.

De acuerdo con la decisión, aunque la mascota quedó bajo el cuidado de la exesposa, ambos continúan siendo responsables de garantizar su bienestar.
Por esta razón, el exesposo deberá contribuir económicamente para cubrir gastos relacionados con alimentación, atención veterinaria, medicamentos, vacunas y demás necesidades del animal.
El fallo fijó una cuota mensual de 60 euros, equivalente a más de 250.000 pesos colombianos, destinada exclusivamente al mantenimiento de la mascota.
La decisión ha sido considerada un precedente dentro de la justicia mexicana, al reconocer que los animales de compañía son seres sintientes y que las responsabilidades adquiridas con ellos no desaparecen automáticamente tras la disolución de un matrimonio.
Mientras algunos sectores consideran que este tipo de medidas representan un avance en la protección y el bienestar animal, otros creen que abre un nuevo debate sobre los límites legales de las obligaciones compartidas frente a las mascotas después de una separación.





























